jueves, 8 de febrero de 2018

El camaleón impostor

En un rincón del Parque, sigiloso,
pegado al sitio como la culebra,
el camaleón impostor espera,
espera impaciente a su nueva presa.
No es especialmente hábil, astuto o ágil,
pero puede cambiar de apariencia,
disponer libremente de su inmensa,
de su vermiforme lengua...
Algunos creen que es un chamán,
un chamán africano,
pues como esa especie allí,
de dos cuernos prominentes está adornado.
Otros creen que utiliza sus saltones ojos
para psicoanalizar a sus presas
mirando con uno al norte y otro al sur
para no perder detalle de ellas.
Opinan otros que quizás,
por sus curvas y largas uñas,
también por su andar pesado,
pueda tener algo de marrano.
Pero ¿quién sabe?
aunque fuera de sitio y evidentemente atrasado,
por algún motivo,
a este parque habrá llegado.