jueves, 8 de febrero de 2018

Soñábamos

Soñábamos que el miedo no nos quitara palabras,
en ver a la luz los libros ocultos en el armario.
Que luchar por buen sueldo, no nos costara encerrarnos.
Eran tiempos de trágala y palo,
de hombres audaces que querían cambiarlos.
Un día creímos que habíamos ganado,
la Libertad corría por las calles.
"La movida", alegraba las plazas y bailes.
Ya han pasado unos años...
La insolidaridad, la lucha por el triunfo en el "libre mercado",
ha sustituido con gran éxito a los palos.
Hoy al verlos por unas monedas rebajándose,
pienso si habrá peor cadena que el hambre.
¿Dónde está el espíritu rebelde?
La inseguridad en el trabajo debió comerle.
¡Que pobre es la libertad,
si tenemos que vender nuestra alma por un pedazo de pan!
Que hermosa, que escasa, que frágil...
Pero ante "el poder" compañero, la auténtica, la de verdad,
solo la tendremos con la fuerza de la solidaridad.