ÉL nunca se mira en los espejos… ¡Para qué, si su imagen jamás se refleja! En cuanto lo vi supe que era así, que no podía ser de otro modo, y quedé por completo prendada de él con fuerza irresistible. De modo que sin la menor pérdida de tiempo lo atrapé en mi alma hipersensible y voraz.
Desde entonces su ser me pertenece por entero…
Amor a primera vista
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